Llegó al Concejo la
“primera parte” del proyecto de las dos mil casas del intendente Jure.
Mantengo, por ahora, lo que ya he señalado: creo que, por sus características
(viviendas ubicadas en un sector determinado, plan avalado por los gremios,
destinatarios con ingresos seguros) esta “etapa” no debería tener mayores
inconvenientes en llevarse a cabo.
Incluso, esta semana surgió un dato nuevo: el Ejecutivo observó espantado como el índice de variación de precios de la construcción en Córdoba se disparó a las nubes (en realidad, una situación lógica tras algún tiempo de estar “planchado”). Pero, en medio de ese espanto, el DEM aceptó la mano que le tiró Guillermo Natali: utilizar el índice de variación salarial. Después de todo, los primeros beneficiarios serán seguramente (en su gran mayoría) empleados formalizados, por lo que ese índice no debería afectar nunca el peso de la cuota mensual en el bolsillo del beneficiario.
Destaco el hecho de que hayan escuchado una propuesta de la
oposición. Es un gesto que, dicen los veteranos, no fue común en el primer
mandato del “Turco”. Si esta conducta se repite, será cierto nomás lo que dicen
algunos “correligionarios” del intendente: en cuatro años, su única obsesión
era ser relecto, costare lo que les costare a los riocuartenses. Logrado ese
objetivo (más allá de haber dejado una Municipalidad destrozada) ahora es el
tiempo de gobernar bien.
Hay un dato objetivo que permite presuponer que el
cambio es posible; como dice un ex concejal, Río Cuarto tiene todo para
brindarle a sus habitantes servicios propios de una comuna del primer mundo:
sólo hace falta capacidad en la gestión y honestidad. El marco nacional y
provincial hoy, al margen de los chisporroteos políticos, brinda cierta
seguridad que en años anteriores no se tenía. Sólo hay que privilegiar el
interés común por sobre los personales (bueno, es cierto: “sólo” en este caso
suena a “nada menos”).
Les decía que creo en la factibilidad de esta
primera etapa. Dudo, en cambio, de que le encuentren la vuelta a la
construcción de las “casas sociales”. Allí me parece que está el “nudo
gordiano” del asunto. Aunque, como me decía un funcionario oficialista, “si se
hacen las primeras mil, el efecto político estará logrado”. Bueno, eso es
justamente lo que temo. Que luego ya no haya necesidad de cumplir con los más
necesitados.
Audiencia Pública
Se convocó a audiencia pública para el martes 13
(jeje) de noviembre para que los distintos sectores de la sociedad se expresen
sobre el nombre de la plaza central. El tema, entiendo, le preocupa a un
porcentaje relativamente pequeño de riocuartenses: pero, simbólicamente, sería
la expresión de una época nueva sacar, al menos de la vista de todos, el nombre
de un tipo que (como mínimo) concibió a las poblaciones aborígenes como meros
animales.
Cada vez que veo el trato que se les daba a los nativos en aquel
momento histórico, recuerdo lo que un viejo compañero del diario “El Pueblo” me
comentaba de su paso por las cárceles de la dictadura. “Los carceleros nos
gritaban que, como no creíamos en Dios, no teníamos alma. Ergo: no éramos seres
humanos”. Y si alguien no es un ser humano, no hay ningún obstáculo para
tratarlo como un animal. Así se justifican genocidios: en la inquisición, en la
campaña al desierto, en la dictadura…
Igual, reitero el espíritu de la audiencia pública:
escuchar a los que piensan diferente. Además, quedó claro que el tema recién se
debatirá en el recinto el año que viene, cuando termine, por ejemplo, la
campaña que acaba de lanzar la FURC.
EMOS
Estuvimos el viernes con gente de la EMOS. Algunos
datos para tener en cuenta. Ha quedado pendiente la aplicación de parte de la
fórmula polinómica que regula la tarifa. Aclaro: es un aumento legalmente
acordado pero que no se aplicó por decisión política. Seguramente, se hará
efectivo a partir del año próximo. Otros datos: según sus estadísticas, el 98%
de los riocuartenses tienen agua potable (pensamos que es un poco menos) y el
70% cloacas. Demás está decir que hacen falta algunas obras de base para
imaginar una mayor cobertura. La pregunta del millón: si la EMOS continúa
aportando al FOP (después de mayo, cuando finalice el fideicomiso) buena parte
de su recaudación, queda a expensas de la buena voluntad del Ejecutivo para
llevar adelante sus propios emprendimientos. Así, desde hace 10 años no hay
nuevas perforaciones para obtener agua potable. Un dato preocupante, de cara al
futuro.
En la reunión, insistimos en que se deben priorizar proyectos
alternativos para llevar agua potable (no necesariamente corriente, al menos en
esta etapa) a sectores como Trulalá y un sector del Quintitas Golf. Vimos buena
voluntad. Esperemos que se exprese también en el Concejo con la aprobación de
las iniciativas que piden estudios de factibilidad para esos sectores.
Día de la Lealtad
Publicado originalmente el 21 de Octubre de 2012
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