Yo Quisiera ser Nisman...

Si el tipo tenía como trabajo preguntarle al MOSSAD y a la CIA que tenía que decir y hacer (y lo decía y lo hacía).

Si podía nombrar a prostitutas VIP como sus empleadas en vez de tener que meter la mano en su bolsillo.

Si le mexicaneaba el sueldo hasta a sus principales colaboradores.

Si viajaba a cualquier lugar del mundo donde se le ocurriera que podía estar un terrorista iraní trucho.

Si, cuando perdió protección, se transformó en un héroe popular de los cacerolos por inventarle a la yegua un delito que jamás cometió ni pudo haber cometido.

Si cuando se pegó un tiro, hasta el obispo de Río Cuarto habló de él como San Alberto Nisman, Mártir.

En fin, salvo por el detalle del final que él decidió para su vida de lujos, corrupción y mentiras, ahora entiendo con más claridad porqué vos, gorilita, decías (hace apenas un mes) que querías ser como él.